Paulo Coelho apesta

Paulo Coelho apesta. Punto.
He trabajado varios años en la Condesa, un barrio hipster de la ciudad de México. Ahí, Paulo Coelho es tema tabú: tienes que decir que apestas sin importar que, si no quieres ser un apestado social.
Es decir, tienes que decir que apesta sin haber leído uno solo de sus libros o cuentos, norma social que seguí por años. Si, lo confieso ¿ya?, seguro ustedes les dicen “putos” a todos sus amigos, excepto a los gays, porque está mal, es el mismo nivel de doble moral.
Pero hace pocos meses, una amiga me pidió que leyera sus libros, alegando que era de lo más inmaduro decir que era malo sin haberlo leído nunca, y que me perdía de su sabiduría.
Así que decidí leer un par de libros de Coelho: El alquimista y Once minutos, en ese orden.
El alquimista es un libro mediocre, cuando mucho. Parece que su mensaje es que si no eres feliz, es porque no le has echado suficientes ganas a la vida, sin especificar qué pueda significar eso, o bien, no has comprado suficientes libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez Paulo Coelho. Esto mismo se puede decir de la gran mayoría de los libros de superación, por lo que no es muy trascendente.
Pero en donde hiede de verdad es en Once minutos.

11 minutos: uno de los más claros ejemplos de que Paulo Coelho apesta
Resumen
Una chica brasileña, Maria, después de sufrir una desilusión amorosa, decide aprovechar el ofrecimiento de un europeo para perseguir una carrera como bailarina en Ginebra. Después de varios meses ahí, decide abandonar el strip-tease para seguir una carrera como modelo. Ante tal situación, el hombre que la llevó con engaños a un país donde no conoce la lengua, la mantuvo aislada por meses y le prohibió establecer relaciones… la indemniza (de veras). Le otorga como finiquito cinco mil francos, dinero con el que sobrevivirá varios meses hasta que, agotado ese dinero, en medio de la desesperación, acepta tener sexo con un extraño por mil francos, lo cual iniciará su carrera como prostituta, ahora de la mano de un padrote todavía más jovial que el primero.
Después de conocer miles de hombres, se enamora del primero que paga por sus servicios sin ejercerlos (un pintor que la usa como modelo nudista) para, casi al mismo tiempo, encapricharse sexualmente con un cliente que también la contrata una vez sin ejercer su sexualidad, y en las siguientes le impone un juego de tortura-sumisión, que la hace dudar de sus sentimientos por el primero.
Finalmente, Maria regresará a su país, abandonando a ambos, sólo para ser interceptada en París por el primero y que caminen hacia el sol en un final Televisa.

Paulo Coelho apesta¿Por qué Paulo Coelho APESTA?

Porque en su mente:
1.-Los padrotes indemnizan a las prostitutas si ellas deciden dejar de trabajar con ellos. Y si deciden abandonar el trabajo cuando son más productivas, les dan su bendición.
2.-Una pelea de prostitutas es un suceso honorable, en el que una mujer termina la pelea después de dejar una marca superficial de un centímetro “que le recordará por siempre que no debe meterse en mis cosas”.
3.-El noventa por ciento de las prostitutas terminan casándose con clientes de clase acomodada.
4.- Lo peor de todo: es lo más común que una mujer sólo logre un orgasmo con la masturbación, o con el hombre que ama, contribuyendo a que miles de mujeres soporten parejas horribles, porque resultan ser buenos amantes.
Todo esto del librito este de Once minutos.
5.-Los sueños deben perseguirse por años, sin flexibilidad, con auténtica monomanía, sin importar que en el camino nos demos cuenta que hay mejores opciones para la felicidad. De El alquimista.
La “doble lectura de Paulo Coelho”
Al poco tiempo volví a hablar con mi amiga y le expuse lo tóxico que es leer este libro de Paulo Coelho, de entrada. Los puntos uno y dos facilitan a las asquerosas redes de esclavización sexual engañar y esclavizar a mujeres inocentes.
Alegó, como me alegarían varios fans del brasileño después, que Coelho tiene una doble lectura: un cúmulo de sabiduría ancestral que sólo puede ser interpretada por los lectores más inteligentes
No lo creo, de verdad; sin embargo, quiero hacerles notar algo: los lectores promedio de Coelho no son los más inteligentes, comparten constantemente frases huecas en sus muros de Facebook, cierran los ojos a la abrumante realidad: Paulo Coelho apesta
Sus libros se han traducido a varios idiomas, se han reimpreso hasta el cansancio, se venden por cientos cada día solamente en las librerías de mi ciudad. Si suponemos que algunos de esos libros llegan, de hecho, a ser leídos, tenemos que aceptar que, cuando menos un buen número de ellos, no fue leídos por personas por encima de la media.
Ser lector no hace a nadie inteligente, ¡leer buenos libros lo hace !
Recientemente, Coelho ha declarado que él es “el líder moral que necesita este siglo sin valores”.
Después de leer este par de libros, les quiero dar un mal consejo: en este caso, hagan caso del prejuicio hipster, y hablen mal de los libros de Coelho, aun si nunca han tocado uno. Yo sé, los prejuicios están mal. Pero en este caso, decir que Paulo Coelho apesta como un mantra, sin haberlo leído antes, ayudará a tener un mundo mejor.
Christian Pastor Cruz Molina

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One Reply to “Paulo Coelho apesta”

  1. Yo he leído varios de sus libros, nunca encontré en ellos más que una simple lectura ligera, sin duda no me hizo más inteligente de lo que me hizo el resnik jajajajajjjajajaja después me di cuenta que tiene montones de fanáticos que piensan que es un gurú y que si sus libros no te gustan es por que no te sirven las neuronas, en mi muy humilde opinion ellos son mas peligrosos que los mismos libros en si.

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