Peregrinaje
Sí, sí, la sublime poesía,
las sílabas del agua cantora
surgiendo de los surtidores,
manando del ignoto manantial.
Las redes llenas de peces, claro,
el atisbo en el entresueño
con los sensores en pánico,
agobiado de luz luminal.
Pero un salto al vacío, ¿sabes?,
el fuego fundacional ardiendo
de tu propia madera vital,
de tus leños irreproducibles,
e iluminado de alegres ascuas,
tu sino profético en marcha
hacia la absolución por el fuego,
consumido en esa consunción.
Al final de tu peregrinaje,
el santuario de las castas musas
iluminado de tu fatiga,
ciñéndote el preciado laurel.
Pero un duro aprendizaje, ¿sabes?,
y tu alegre discipulado
al fin y al cabo servidumbre,
sublime abnegación libidinal.









septiembre 5th, 2011 el 0:50
Tsssssssssssssssssssssssssssssssss. Rifadísimo.
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abril 9th, 2012 el 21:15
El autor usa tantas imágenes indiscriminadamente, que ninguna se fijó en mi mente. Casi es un chiste local de tan hermético. Bastaría dividir el discurso en ideas para hacerlas estrofas y sea finalmente traducible a otra persona. Además le cambiaría el nombre por:EL CLICHÉ.
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