Deseo
Bajo la cúpula del templo, el hombre
desnudo tirita de frío. Sobre él cae la luna
acusadora. Apenado, esconde la cara tras las
manos y encoge las piernas. Se queda en esa posición
de ovillo que es de los arrepentidos. Le escurre
la luz por los dedos y comienza a olvidar su alfabeto:
la alfa y la omega. Balbucea en una lengua que no entiende.
De pronto tiene sombra y aparecen las heridas
que causó la caída. Sangra con un olor a violetas
y ya siente dolor. Se tienta la espalda y comienza
a llorar porque ha perdido sus alas. El ángel que
deseó ser hombre mira hacia la cúpula buscando
oírlo. Concediéndole un último deseo,
Dios le responde:
—Te lo dije—.









octubre 18th, 2011 el 19:20
El ángel que deseó ser hombre mira hacia la cúpula buscando oírlo. Concediéndole un último deseo, Dios le responde:
—Te lo dije—.
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octubre 18th, 2011 el 19:20
El ángel que deseó ser hombre mira hacia la cúpula buscando oírlo. Concediéndole un último deseo, Dios le responde:
—Te lo dije—.
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marzo 26th, 2012 el 0:35
Me encanta…la imaginación vívida se recrea en este texto. Que buen hotel. Me gustaría habitarlo permanentemente.
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marzo 26th, 2012 el 0:36
Me encanta…la imaginación vívida se recrea en este texto. Que buen hotel. Me gustaría habitarlo permanentemente.
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