Carpintero a su madera
Jesús resucitó deprimido,
extrañando a Magdalena. No
quiso tomar el lugar a la derecha de su
padre: ser mesías no era lo suyo. Prefirió
explotar su talento y metamorfosearse en
un pájaro carpintero. Ahora disfruta actividades
sencillas como hacer nidos en los
árboles, tallar corazones atravesados por
clavos con las iniciales J y M, y algunos
ocasionales
“el Chuy was here”.








